domingo, 17 de abril de 2016

Reseña: Historia de un canalla - Julia Navarro

Soy un canalla y no me arrepiento de serlo.
He mentido, engañado y manipulado a mi antojo sin que me importaran las consecuencias.
He destruido sueños y reputaciones, he traicionado a los que me han sido leales, he provocado dolor a aquellos que quisieron ayudarme.
He jugado con las esperanzas de quienes pensaron que podrían cambiar lo que soy.
Sé lo que hice y siempre supe lo que debí hacer.
Esta es la historia de un canalla. La mía.
Thomas Spencer sabe cómo conseguir todo lo que desea. Una salud delicada es el precio que ha tenido que pagar por su estilo de vida, pero no se lamenta por ello. Sin embargo, desde su último episodio cardíaco, una sensación extraña se ha apoderado de él y en la soledad de su lujoso apartamento de Brooklyn, se suceden las noche...
Después de mucho tiempo suspirando por leerme la nueva novela de una gran autora como es Julia Navarro, encontré el momento de embarcarme en esta historia de casi 900 páginas. 
Durante toda la novela Thomas Spencer nos cuenta su vida en primera persona, nos la cuenta justo antes de morir en un momento en que empieza a comprender que muchos de sus actos, no deberían haber sido como fueron. Siempre dejando claro que no se arrepiente de nada.
Esta es una novela ambiciosa, muy difícil, y es que no es fácil que a la gente le guste una novela en la que no se puede empatizar con el protagonista, que encarna las peores facetas del ser humano, codicia, malvada, egoísmo... 
Thomas es una persona que lo ha podido tener todo, es inteligente, ha nacido en una familia rica, que siempre lo ha querido y lo ha aceptado tal y como es. Pero Thomas no ha querido nada de eso, ha odiado y ha hecho sufrir a todas esas personas que lo han querido, su madre, su padre, su hermano, sus abuelos, su tía, Esther... Ha destrozado la vida de muchas personas, y jamás se ha arrepentido por ello. Por todo esto, ha tenido que pagar un precio, una absoluta soledad. Que le ha llevado a caer en la bebida desde muy joven, destrozando poco a poco su salud.
Desde los primeros capítulos la lectura indigna al lector, mientras lee como apenas un niño hace sufrir a sus parientes más cercanos. A medida que pasan los años Thomas se convierte en un exitoso publicista, algo que ha conseguido destrozando vidas, sueños y reputaciones, pisoteando y pasando por encima de todo el que se le ha puesto delante. Utilizando la profesión de el protagonista, Julia Navarro nos cuenta sobre políticas, periodismo y sobre su visión de España, algunas reflexiones muy interesantes. 
Thomas consigue el éxito, pero jamás es realmente feliz, no tiene amigos, no tiene gente de confianza, y las pocas personas a las que ha apreciado, le han dado la espalda tras conocer el tipo de persona que es. 
"Porque usted es un hombre sin principios pero inteligente y cobarde. Llega al límite pero sin sobrepasarlo. su instinto de supervivencia le hace frenar cuando llega al borde del abismo."
Todavía no tengo claro hasta que punto esta novela me ha gustado, y hasta que punto la he odiado. Julia Navarro ha podido plasmar la maldad de las personas de una manera escalofriante. La manera de escribir de esta escritora nunca me decepciona, pero en este caso ha habido unas cuantas cosas que no me han gustado. Cada vez que Thomas nos cuenta una parte de su vida, se cuenta también unos párrafos en cursiva sobre cómo debería haber actuado que están totalmente de sobra, al menos la mayoría. Estos párrafos se hacen muy pesados, y por las opiniones que he leído, no he sido la única que ha hecho lectura vertical de ellos.
Aparte de eso, creo que la novela es demasiado larga y que muchas de las cosas que se cuentan están de sobra. Y un pequeño fallo que encuentro es que para estar la novela contada en primera persona, se nos cuentas sentimientos o pensamientos de otros personajes que Thomas no debería conocer. 
En conclusión, creo que esta novela es muy ambiciosa, que tiene fallos, pero que no por ello se convierte en un mal libro. Es largo y a veces pesado, pero la manera en la que está escrito, el realismo y la dureza, lo convierten en una buena obra.