domingo, 12 de junio de 2016

Reseña: El silencio de la ciudad blanca - Eva G. Saenz de Urturi


Tasio Ortiz de Zárate, el brillante arqueólogo condenado por los extraños asesinatos que aterrorizaron la tranquila ciudad de Vitoria hace dos décadas, está a punto de salir de prisión en su primer permiso cuando los crímenes se reanudan de nuevo: en la emblemática Catedral Vieja de Vitoria, una pareja de veinte años aparece desnuda y muerta por picaduras de abeja en la garganta. Poco después, otra pareja de veinticinco años es asesinada en la Casa del Cordón, un conocido edificio medieval.El joven inspector Unai López de Ayala ―alias Kraken―, experto en perfiles criminales, está obsesionado con prevenir los crímenes antes de que ocurran, una tragedia personal aún fresca no le permite encarar el caso como uno más. Sus métodos poco ortodoxos enervan a su jefa, Alba, la subcomisaria con la que mantiene una ambigua relación marcada por los crímenes… El tiempo corre en su contra y la amenaza acecha en cualquier rincón de la ciudad. ¿Quién será el siguiente?Una novela negra absorbente que se mueve entre la mitología y las leyendas de Álava, la arqueología, los secretos de familia y la psicología criminal. Un noir elegante y complejo que demuestra cómo los errores del pasado pueden influir en el presente.
Ya antes de que el libro saliera a la venta me moría de ganas por leerlo, por las buenas críticas, porque el género me encanta y por supuesto por que toda la trama está ambientada en mi ciudad. La escritora de esta novela es Eva Garcia Saenz de Urturi, conocida especialmente por su obra "La saga de los longevos" y esta es su primera novela negra. 

"Aquí termina tu caza, aquí comienza la mía"

Como nos cuenta la sinopsis, la historia comienza con un doble asesinato, una pareja de jóvenes de 20 años desnudos con sus manos tocando la mejilla de otro, muertos por asfixia por picaduras de abeja en la garganta, y con eguzkilores al rededor. Un crimen con una puesta en escena que marca el pistoletazo de salida a una nueva serie de crímenes que son la continuación de lo que ocurrió hace 20 años, justo cuando el condenado por asesinato está a punto de salir de la cárcel, Tasio Ortiz de Zárate. Tasio, un conocido y querido arqueólogo vitoriano fue entregado por su propio hermano gemelo, Ignacio, que se ocupaba de la investigación es ese momento. 
Los encargados de la investigación esta vez serán Unai y Esti, quienes intentarán parar los asesinatos y calmar a una ciudad aterrorizada, en plenas fiestas. Unai es el protagonista principal de la novela, junto a él conocemos a su hermano Germán y su abuelo, uno de mis personajes favoritos. Y junto a Esti, a su hermano, el hierbas. En esta historia tenemos muchos personajes secundarios, y no tan secundarios, que acabamos conociendo bastante a fondo. 
"No es que me creyese un héroe, es que me gustaba dejar el universo como estaba. Sin muertes que ocurrían  cuando no tocaba, simplemente eso. Entendía el lógico mecanismo que se escondía tras el orden natural de las cosas, incluso de las muertes: un accidente, la enfermedad, la vejez… Pero nada de tipos retorcidos haciendo trampas para que la Guadaña llamase a la puerta de inocentes antes de tiempo"
A diferencia de la mayoría de los protagonistas de las novelas negras, en este caso Unai no pretende ser un héroe, con un trágico pasado a las espaldas, intenta mejorar siendo totalmente capaz de sus limitaciones. Lo cierto es que todos los personajes están muy bien construidos, la autora nos cuenta pequeños fragmentos de su vida, haciendo que los conozcas y los entiendas. 
Todo el libro está plagado de subtramas con las que poco a poco se van uniendo dándole sentido a la trama principal. Me ha encantado la historia de los gemelos, esa obsesión por las parejas, los paralelismos con la historia de hace 20 años, todos los rituales que explica... Lo único que se puede echar un poco en falta es ese morbo de las novelas negras, quizá más de un amante de este género pida un poco más de "sangre" para este tipo de libro. 
A parte de ser una novela negra, la autora no deja de lado la característica principal de todos sus libros, la novela histórica. Por eso la ambientación de toda la obra es impresionante. Te describe los escenarios con detalle pero de manera que no se te haga pesado leerlos. 
Una de las cosas que me han gustado mucho de este libro, es que la autora da giros inesperados hasta el último momento, de manera que aunque como lector, cuando ya pensabas haber descubierto todo tú solito, te das cuenta de que no tenías ni idea. 
La narración está en primera persona, todo lo vemos del punto de vista de Unai, que nos presenta el libro desde su estado en coma, y nos prepara para lo que nos vamos a encontrar durante el libro. La forma de narrar es muy intensa, el estilo es muy fácil de seguir y no deja que te aburra en ningún momento. Pero esto se intensifica a medida que la historia avanza, las últimas 100 páginas del libro es imposible dejar de leerlo!
En conclusión, me ha encantado y se lo recomiendo a todo el mundo que le guste leer, no importa su preferencia de género. Estoy segura de que todos podrán disfrutarlo!