jueves, 25 de mayo de 2017

Reseña: Ndura - Javier Salazar


Tras unos días de descanso, hoy traigo a "A través de un libro" una nueva reseña, la de "Ndura. Hijo de la Selva" de Javier Salazar Calle. Una novela de aventura por las selvas del Congo. 

Cuando una persona normal y corriente, cualquiera de nosotros, se encuentra de repente en una situación de vida o muerte en medio de la selva, ¿SABRÍA SOBREVIVIR? Este es el simple dilema que se le ofrece al protagonista de nuestra historia, que, volviendo de unas tranquilas vacaciones en Namibia, un típico safari fotográfico, se ve envuelto en una inesperada situación de supervivencia extrema en la selva de Ituri, en la República del Congo en África, cuando el avión en el que viaja es derribado por rebeldes. Un lugar donde la Naturaleza no es el único enemigo y donde sobrevivir no es el único problema. Una aventura con aroma a las clásicas de siempre que hacen de este libro el plato perfecto para evadirse de la realidad y sentir uno mismo la angustia y la desesperación del protagonista ante el reto que se le presenta. En este libro se mezcla de forma natural la emoción y la tensión del propio reto de sobrevivir, la degradación psicológica del protagonista a lo largo de la historia y el profundo estudio del medio, sus animales, plantas y personas que ha realizado el autor. También nos enseña que nuestra percepción de dónde están nuestros límites.

Hace mucho que no leía una novela de aventura, pero desde que vi la portada me entró la curiosidad, y la sinopsis me acabó de convencer. Es la primera novela del autor y ya os adelanto que no será la última que lea.

Todo el libro está escrito en primera persona por el protagonista. Javier. Tras una vacaciones en Namibia Javier, Alex y Juan están volviendo a España cuando su avión es atacado por los rebeldes y se estrellan en la República Democrática del Congo, de pronto Javier se encuentra solo en medio de la selva, sin recursos y sin la remota idea de cómo salir de allí.

Acompañamos a Javier a través de la selva Africana, conoceremos sus preocupaciones y sentiremos su angustia. Por las personas perdidas, el hambre, la sed, el dolor y sensación de no tener posibilidades de sobrevivir. He de decir que el personaje está bastante bien construido, aunque no he conseguido empatizar del todo con él. El autor profundiza en sus miedos, y sus dudas, pero alguna vez siento que es quizá demasiado positivo. Yo sin duda me derrumbaría mucho antes que él, lloraría y me sentiría totalmente incapaz de sobrevivir, echaría demasiado de menos a las personas a las que no creería posible volver a ver. Aunque el autor si lo menciona, le falta darle algo más de importancia para mi gusto.

La ambientación es realmente buena, nos describe la selva como la podría ver cualquiera de nosotros. Sus plantas, sus animales, además nos ofrece notas a pie de páginas por si queremos interesarnos algo más acerca de ellas. Excepto la descripción de un primate, que creo errónea, el resto está maravillosamente explicado. Creo que nos hace interesarnos en la naturaleza de esas selvas, y en todo lo que ignoramos acerca de ellas.

Algo que he disfrutado mucho, y opino que es lo mejor del libro, es que nos hace darnos cuenta de la cantidad de comodidades de las que disfrutamos nosotros. La mayoría moriría en pocos días, por algo como falta de agua, o una gastroenteritis. También nos muestra la sabiduría de la gente indígena, y todo lo que nos falta por conocer. Todo lo que estamos destruyendo sin ni siquiera conocerlo.

Como podéis leer, he disfrutado mucho de la novela, y la recomiendo a cualquier persona. Es muy cortita y muy sencillita. Perfecta para cuando no quieras novelas profundas e intensas.

Por último querría darle las gracias a Javier Salazar Calle, autor de la novela, por el ejemplar y por la bonita dedicatoria. Ha sido un placer poder disfrutarla.

¿Qué os ha parecido? ¿Os llama la atención?